Opinión Mateista
Esta mañana llegó por correo a mi casa “Ficciones” del maestro Jorge Luis Borges. Este libro contiene mi cuento favorito, se llama “La Biblioteca de Babel”, en el que Borges describe tan espléndidamente una biblioteca que contiene todos los libros del mundo. Tal vez tener todos los libros sea un imposible pero tener unos cuantos es factible, lástima que en mi ciudad no.
Las ciudades modernas se caracterizan, además de su infraestructura y de los atractivos de otro tipo que puedan brindar, también por la oferta cultural que presentan a quienes las visitan y a sus habitantes. Las librerías, en especial, constituyen una especie de termómetro de la vida cultural de los habitantes de una ciudad.
Ibagué es la capital musical de Colombia y cuenta con uno de los mejores institutos de técnica musical del país, además de los festivales nacionales de música y folclor.
Si las ciudades modernas se caracterizan por la oferta cultural que ofrecen, se entendería que Ibagué es una ciudad moderna… Pero, si en la ciudad para encontrar libros solo hay dos opciones ¿Se seguirá pensando que Ibagué es moderna? O ¿Seguirá siendo un “Pueblo grande”?
Solo hay dos librerías en Ibagué. La primera es la librería de una universidad estatal, donde solo se adquieren textos universitarios, y la segunda son los locales que hacen las veces de cacharrerías, misceláneas y librerías de textos antiguos o piratas.
Es posible que la venta de libros no resulte beneficiosa económicamente, ya que la mayoría de población ibaguereña no tiene cultura de letras, pero no es justo que el académico, el intelectual, el lector corriente ibaguereño deba verse obligado en pasar horas de viaje para comprar un libro, además de los sobrecostos propios de tal transacción.
Como dice el escritor Fernando Quiroz “¿Por qué abrir los oídos pero vendar los ojos? ¿Se puede ser tan culto en un arte y tan descuidado en otro?”.
El alto porcentaje de desempleo, la actitud y el comportamiento de los ciudadanos son el resultado de una falta de preparación y formación académica eficiente y en algunos casos nula. Es increíble que un gran problema tenga una solución que es del tamaño de un bolsillo y está hecho de hojas y tinta.
La falta de librerías es una vergüenza para Ibagué. Ya es hora de que los gobernante invierten en cultura, que deje de ser catalogado como un “pueblo grande”, es tiempo de que las nuevas generaciones se conviertan en una cultura de letras y cuando sea el tiempo sean los forjadores de una sociedad integra.
Catalina Garcia Calle
Estudiante de segundo semestre de Comunicación Social y Periodismo
Universidad de Ibagué
catagarcia9@hotmail.com






1 comentarios:
Estoy de acuerdo en que en Ibagué no hay una librería y esto hace que nuestra CIUDAD se vea atrasada con las demás; PUEBLO (Pueblo: es el conjunto de personas de una nación, aunque también puede entenderse como el de parte de un país, el de una región o el de una localidad, o incluso asimilarse al mismo concepto de país o de localidad) los son todos los lugares de nuestra COLOMBIA, incluso ella misma; creo que esta mal utilizada la palabra… es mejor que utilicemos la palabra ATRAZO…. Porque en eso si es lo que estamos…. ATRAZADOS en relación a muchas mas ciudades de nuestro país….
P.D.: Muy pronto llegara a nuestra ciudad una buena librería….
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